lunes, 4 de junio de 2012

ENGLISH ATTACK: Aprende inglés Online con recursos visuales


Profesores y estudiantes tienen a su disposición una nueva plataforma on line para el aprendizaje del inglés a través de la página de English Attack! Este nuevo método de enseñanza aprovecha las funcionalidades y los recursos que proporciona la Web 2.0 y está formado por un conjunto de unidades en las que se realizan ejercicios basados en contenidos de entretenimiento actuales y en formato corto: vídeos musicales, series de éxito de televisión… 

Para retener el vocabulario aprendido, es posible acceder a diferentes juegos de aprendizaje.
En el caso de los estudiantes, su motivación se ve reforzada por un entorno de recompensas similar al de los videojuegos y por su participación en una red social con otros jóvenes que también estudian este idioma. Por su parte, los profesores de Inglés pueden ahora aprovechar el enfoque pedagógico que propone esta plataforma, que permite inscribir a los alumnos en un número ilimitado de clases on line, seleccionar y asignar unidades de contenido de todo el catálogo de unidades, monitorizar cuáles de sus alumnos ha completado las tareas asignadas (y la puntuación obtenida), y crear comunicaciones y temas de debate para toda la clase.
La plataforma ha sido desarrollada a partir de dos licencias: la Muti-Usuario Pro (que está dirigida a escuelas, universidades, academias de idiomas…),  que cubre a los alumnos y, si es necesario, a profesores o formadores; y por otro, los docentes o tutores que operan de forma independiente pueden optar por laLicencia de Profesor Independiente. 
English Attack! fue desarrollado en asociación con una amplia gama de profesionales de la enseñanza del Inglés y salió en todo el mundo en versión de pruebas beta en julio de 2011. Actualmente es uno de los servicios on line de aprendizaje de Inglés que ha experimentado un gran crecimiento al alcanzar en septiembre de 2011 los 100.000 usuarios registrados y habiendo doblado dicha cantidad en la actualidad.

El enfoque de aprendizaje de English Attack! se basa en la neurociencia cognitiva y en el uso de los últimos conceptos en pedagogía para el aprendizaje de idiomas, así como en los principios en los que se basan los juegos de aprendizaje. Está disponible en 20 idiomas entre los que se incluyen el francés, español, italiano, portugués, ruso, rumano, polaco, turco, chino, japonés, hindú y coreano.

BLINKLEARNING: Una nueva plataforma de eTutoring para Educación



Se acaba de presentar en ‘sociedad’ recientemente: se trata de una plataforma pedagógica para colegios e instituciones educativas compatible con todas las editoriales y accesible a través de cualquier soporte con conexión a Internet, que facilita personalizar la educación a través de soluciones tecnológicas innovadoras.


Blinklearning permite a los docentes complementar y crear contenido interactivo ajustado a las necesidades y ritmos de aprendizaje de cada grupo de estudiantes, así como diagnosticar sus áreas de mejora. Así, con esta plataforma es posible:
- Almacenar contenidos y recursos educativos multimedia, clasificarlos según sus características y tipos de uso, reproducirlos en distintos soportes.
- Editar y crear contenidos educativos digitales, adaptándolos a las necesidades de los alumnos (ejercicios y/o contenidos a través de plantillas), acceder al banco de imágenes, sonidos y vídeos…
- Analizar la evolución de los alumnos, identificando los que necesitan una atención especial, un estímulo adicional o aquéllos con problemas concretos de aprendizaje (déficit de atención).
Con esta plataforma también se puede gestionar una clase, incluyendo tanto la comunicación con alumnos y padres/madres como un interfaz para el seguimiento de las actividades pedagógicas realizadas y las calificaciones/resultados obtenidos… Disponible en castellano, catalán, euskera, gallego e inglés; los usuarios pueden utilizarla desde 10-20 euros según el número de docentes/alumnado.
En colaboración
Con el objetivo de aumentar su presencia en el mercado, Blinklearning ha firmado un acuerdo de distribución con el grupo Telefónica para la comercialización conjunta de la plataforma en centros escolares, de forma que la compañía de telecomunicaciones ofrecerá, a partir de ahora, una solución integral que incluye esta plataforma, conectividad, hardware y formación en nuevas tecnologías, que se hará extensible en todos los países donde opera Telefónica..
Por otro lado, el convenio de colaboración al que ha llegado Blinklearning con la Universidad Rey Juan Carlos permitirá que esta última institución analice los beneficios del uso de las nuevas tecnología en los colegios y la mejora en el rendimiento de los alumnos. Así, los estudiantes del Master de Pedagogía de la URJC se incorporan al programa ‘Futuros Profesores’ que permite el acceso gratuito a la plataforma a sus estudiantes de Magisterio y Pedagogía durante su periodo de formación. Durante ese tiempo, se recogerán y analizarán los datos del día a día de estos alumnos.

sábado, 2 de junio de 2012

PROFESORA, ¿PODRÍA REPETIR?


Algunos niños padecen un problema auditivo que les impide escuchar correctamente las explicaciones del profesor aunque estén situados en las primeras filas. Para solucionarlo, Sennheiser ha diseñado un sistema de audiología, indicado para mejorar la recepción del sonido y facilitar la comunicación.

El sistema Mikroport 2015 FM está compuesto por un transmisor que incluye un micrófono para el profesor y un receptor para el estudiante: el sonido se propaga a través de tecnología inalámbrica de radio frecuencia. Además, es compatible con implantes cocleares y aparatos auditivos, al disponer de un circuito que se encarga de reducir la sensibilidad de los micrófonos de los audífonos cuando el sonido es recibido desde el transmisor. Incluso, con un mismo transmisor se puede interactuar con diferentes receptores en una misma clase.
Junto con el receptor y el emisor se incluyen una serie de accesorios: dos baterías, un cargador doble para ambos equipos, una funda con cinta para ajustar el transmisor al cuello y dos bolsas de viaje para protegerlos y transportarlos cómodamente. Existen otros componentes opcionales como, por ejemplo un micrófono de mano, receptores adicionales y carcasas de diferentes colores para los equipos.
Hemos de hacer todo lo posible para hacer accesible el sistema educativo para todo tipo de alumnos con necesidades educativas especiales.

STUDY2GETHER: en continua comunicación con las familias


Es una aplicación informática que sirve como plataforma de Gestión del Conocimiento para el centro; de este modo, Study2gether  permite que personal de administración, profesorado, alumnado y familias conozcan en cualquier momento y lugar toda la información de interés y relativa a circulares, novedades, eventos, la situación y evolución de cada alumno…

Es posible acceder a Study2gether desde cualquier navegador, incluyendo dispositivos móviles, con un nombre de usuario y una clave personal de seguridad. De esta forma, cada usuario puede hacer uso de las diferentes funcionalidades de la plataforma según los permisos que hayan sido otorgados.
De igual modo, esta plataforma permite gestionar el conocimiento, ya que los docentes pueden crear bibliotecas sobre cualquier materia y compartirla con las personas o grupos que ellos decidan: otros profesores, los alumnos o incluso sus familias.
Desarrollada por Think & Go!, este servicio incluye un sistema de calidad según la metodología de Evaluación de la Satisfacción Final (ESF) y por el que se proporciona un proceso de mejora continua.

¿CÓMO DEBE SER LA EDUCACIÓN DEL SIGLO XXI?

Fundación Telefónica quiere analizar el futuro de la educación en el siglo XXI. De este modo, el VII Encuentro Internacional de Educación se transforma en un gran debate ‘en red’ y en 9 eventos presenciales en diferentes ciudades iberoamericanas, que se prolongarán durante 18 meses.
Este reconocido encuentro cambia de formato y para su séptima edición se reconvierte en un ‘debate internacional’ sobre el futuro de la educación; se celebrará entre abril de 2012 y octubre de 2013 en diferentes ciudades de Iberoamérica (Buenos Aires, Santiago de Chile, Medellín, Lima, México DF, Río de Janeiro, Quito y Caracas), donde se concretarán las conclusiones del debate virtual; Madrid es la ciudad elegida para el cierre del encuentro.
Así y durante 18 meses, más de 50.000 personas –entre profesores, familias, directores de centros, estudiantes y otros profesionales del mundo educativo– participarán en encuentros presenciales, así como en debates y en talleres en red en dos idiomas, español y portugués. Las reflexiones estarán lideradas por 300 expertos  internacionales que las desarrollarán a lo largo de 500 horas de ponencias, foros y experiencias que se publicarán en el idioma de cada ponente.
Como explica José de la Peña, director de Educación y Conocimiento en Red de Fundación Telefónica, “las conclusiones de los debates on line se analizarán en los encuentros presenciales, que contarán con expertos para profundizar y matizar en ellas”. En este sentido y para facilitar tanto el debate como las conclusiones finales sobre el futuro de la educación, se han definido nueve temas:
  • Relaciones entre sociedad, educación y trabajo
  • Tecnología y calidad educativa
  • La educación integral en la era digital
  • Las emociones, los sentidos y los valores en la educación
  • Qué y cómo enseñar y aprender en la sociedad digital
  • El rol del profesor
  • Cómo liderar el cambio en los centros educativos
  • La familia, socio estratégico para la educación
  • La educación permanente: la educación formal, informal y no formal
  • Visión y tendencias educativas de futuro
Para De la Peña, “no hay ni uno solo de los temas para debatir que no tenga importancia. Tenemos un sistema educativo  muy antiguo en su concepción, mientras que el mundo es ahora muy diferente y ha avanzado muchísimo en los últimos tiempos”.
Desde 1998, Fundación Telefónica trabaja para promover la mejora de la calidad de la educación mediante de la incorporación de las TIC en los modelos pedagógicos a través de una comunidad de aprendizaje intercultural en red, un portal que se ha convertido en un referente internacional en el análisis de la innovación educativa. A través de la interrelación de tres componentes clave (tecnología, pedagogía y contenido educativo) promueve la interacción entre maestros, alumnos, padres de familia y centros de enseñanza para intercambiar valores pedagógicos entre culturas.
Al terminar el encuentro, José de la Peña mantuvo una breve entrevista con Javier Palazón, director de Educación 3.0, para explicar las claves del VII Encuentro Internacional de Educación Fundación Telefónica.

miércoles, 30 de mayo de 2012

NUESTRO SISTEMA EDUCATIVO ES ANACRÓNICO


"La educación está reprimiendo
los talentos y habilidades de muchos estudiantes;
y está matando su motivación para aprender."

Ken Robinson


NO ES COMPRENSIBLE QUE EN PLENO S.XXI SIGAMOS TENIENDO ESCUELAS DONDE LA TIZA SEA LA ÚNICA HERRAMIENTA INSTRUCCIONAL...NO OBSTANTE, LAS TIC HAN DE SER EMPLEADAS SIEMPRE DESDE UNA METODOLOGÍA QUE PROMUEVA CREATIVIDAD, AUTONOMÍA Y ANÁLISIS CRÍTICO EN EL ALUMNADO...PARA QUÉ QUEREMOS UNA PIZARRA DIGITAL SI NO VAMOS A INTEGRAR EN ELLA NINGÚN DISEÑO METODOLÓGICO QUE VAYA MÁS ALLÁ QUE ESCRIBIR CON UN PUNTERO DIGITAL...

Eduardo Punset:
Hace muchos años leí algo tuyo que me fascinó, porque pensé que nadie había dicho antes algo tan sencillo y tan cierto. Dijiste que elevar los estándares de educación no sirve de nada si los estándares en cuestión no son válidos o son incorrectos. Y desde entonces, he intentado leer todo lo que has escrito, como Out of Our Minds, por ejemplo. ¿Podrías explicarles a los teleespectadores tu punto de vista?


Ken Robinson:
Mi experiencia es que la mayor parte de nuestros sistemas educativos están desfasados. Son anacrónicos. Se crearon en el pasado, en una época distinta, para responder a retos diferentes. Con el tiempo, se han vuelto cada vez más limitados. En todas partes del mundo hay intentos de reformar la educación, y uno de los grandes mantras es que hay que elevar los estándares. Y me hace gracia, porque ¡por supuesto que deberíamos mejorarlos siempre! ¡pero no sirve de nada aumentarlos si están equivocados! Por ejemplo, en la mayoría de sistemas, se insiste mucho en elevar los estándares de matemáticas y de lengua, que por supuesto son muy importantes, ¡pero no son lo único que cuenta en la educación! Las disciplinas artísticas cuentan, las humanidades cuentan, la educación física también… 


Eduardo Punset:
Me gustaría saber si es cierto que ha habido tantos cambios turbulentos, que ha surgido una disparidad, o una gran brecha, entre la educación, por un lado, y las necesidades individuales de las personas, por otro. ¿Cuáles son estos cambios?

Ken Robinson:
Pues creo que hay varios. Si nos planteamos cuál es el propósito de la educación, los políticos a menudo hablan de volver a lo esencial, a lo básico. Y creo que hay que hacerlo, ¡pero primero tenemos que ponernos de acuerdo sobre qué es lo esencial! En mi opinión, la educación, desde la guardería hasta la formación de adultos, tiene en líneas generales tres objetivos, o por lo menos debería tenerlos. Uno de ellos es económico. Es innegable que una de las grandes expectativas que tenemos sobre la educación es que, si alguien tiene estudios, estará en mejor posición para conseguir un trabajo, y la economía se beneficiará. Por eso invertimos tanto dinero en la educación.


Eduardo Punset:
Y ahora no es así.


Ken Robinson:
¡El problema es que las economías del mundo han cambiado diametralmente en los últimos 50 años! El mundo cada vez está más dominado por los sistemas de información, estamos inmersos en una economía de servicios y la industria se ha trasladado fuera de Europa: ahora mismo se ubica mucho más en Asia. Por consiguiente, económicamente, el mundo de ahora no tiene nada que ver con el mundo en el que tú y yo crecimos. La revolución industrial forjó nuestro mundo, pero también fraguó nuestros sistemas educativos: ¡tenemos un sistema de educación industrial! Es un modelo de la educación basado en la producción. 
El segundo gran reto educativo es de índole cultural: una de las cosas que esperamos de la educación es que ayude a las personas a comprender el mundo que les rodea y a desarrollar un sentimiento de identidad cultural, una idea sobre su lugar en el mundo.


Eduardo Punset:
Sí.


Ken Robinson:
Si analizamos los sistemas educativos de todos los países… en España no hay duda de que esa expectativa está presente en el sistema de enseñanza: se pretende ayudar a los alumnos a conocer mejor la cultura española, y lo mismo sucede en el resto del mundo. Es una gran expectativa de la educación. El problema es que el mundo también se ha transformado culturalmente en los últimos 50 años. No tiene nada que ver con el mundo en el que crecimos: cada vez es más interdependiente, más complejo, y también más peligroso culturalmente en algunos aspectos, más intolerante en ciertas cosas… 
El tercer gran objetivo de la educación es personal: lo saben los que tienen hijos pero también cualquiera que esté vivo: una de las cosas que esperamos de la educación es que nos ayude a convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos; que nos ayude a descubrir nuestros talentos, nuestras destrezas.
Y creo que la educación ha fracasado estrepitosamente en ese sentido, puesto que muchos acaban sus estudios sin descubrir lo que se les da bien, sin averiguar jamás sus talentos. ¡Muchos pasan por la escuela y llegan a la conclusión de que carecen de cualquier talento! Y esto sucede porque, en el fondo, tenemos una visión de las aptitudes muy limitada. También ha habido cambios en ese sentido…
Vemos pues que hay cambios en nuestra noción de inteligencia, pero también en la cultura, que ha cambiado y se ha complicado, por no hablar de hasta qué punto se ha revolucionado econonómicamente el mundo.


Eduardo Punset:
Por tanto, tenemos pues tres grandes cambios que probablemente explican esta ansiedad que surge de la disparidad entre el mundo educativo y las necesidades económicas, culturales e individuales.
Creo que fuiste uno de los primeros del sector educativo en hablar de la desafortunada división entre ciencias, y la cultura y las artes. Y es curioso, porque nosotros, cuando preparamos programas científicos, a menudo tenemos que enfrentarnos a un dilema, nos planteamos que un tema no encaja bien en lo que los científicos denominarían temática científica, así que es mejor descartarlo. Pero tú afirmas que, como resultado de esta escisión entre la ciencia y las disciplinas artísticas, hemos ignorado un campo fantástico: el de la creatividad. ¿A qué te refieres exactamente?


Ken Robinson:
Veamos, pensemos de nuevo en la educación. La mayoría de países no instauraron un sistema de educación pública obligatoria hasta mediados del siglo XIX. Se trata de ideas bastante nuevas.
Dos factores influyeron mucho en la educación: el primero fue la economía industrial, que provocó una cultura organizativa de la educación extremadamente lineal, centrada en los estándares y la conformidad… y el otro gran factor de influencia, en mi opinión, fue la cultura intelectual de la Ilustración, que desencadenó en la cultura académica de la educación. Una de las características de la enseñanza es que hay una jerarquía de asignaturas en las escuelas.
En la mayoría de sistemas tenemos, arriba de todo de la jerarquía, la lengua, las matemáticas y las ciencias; un poquito más abajo están las humanidades, como la geografía y los estudios sociales, o la filosofía (cuando se enseña)… y debajo de todo están las disciplinas artísticas.
Hay poquísimos sistemas educativos (no conozco ninguno, de hecho) que enseñen danza con el mismo rigor y sofisticación con el que se enseñan matemáticas. ¿Por qué hay esta jerarquía? Muchos te dirán: «¡es evidente! ¡Tiene que haber una jerarquía!» Pero, ¿por qué? Creo que hay dos motivos, el primero de los cuales es económico. Se cree que las materias que están más arriba en la jerarquía son más relevantes para el mundo laboral…


Eduardo Punset:
…para encontrar un trabajo.


Ken Robinson:
Sí. Y te encuentras con afirmaciones como: «no te dediques al arte, jamás serás un artista ni te ganarás la vida con el arte», «no hagas música, es muy difícil salir adelante como músico». Así que un argumento es claramente económico. Pero lo interesante es que nadie te dice: «no te centres en las matemáticas, nunca serás matemático» ni tampoco: «olvídate de la química, jamás serás químico». Esto se debe a que, en nuestra cultura intelectual, existe una asociación entre las ciencias y cierto tipo de conocimiento objetivo. Se cree que, al trabajar con las ciencias, se trabaja con hechos y certeza, que son las cosas que marcan diferencias en el mundo; mientras que las disciplinas artísticas se asocian con los sentimientos y la expresión personal, por lo que están muy bien para entretenerse, pero no son importantes para la economía. La Ilustración y la revolución científica crearon un modelo de inteligencia y conocimiento que ha imperado en nuestra cultura. Desde entonces, el arte se ha asociado con la corriente del romanticismo del siglo XIX, con la expresión de sentimientos. Y creo que es un problema enorme, porque esto ha disociado el intelecto de la emoción, y hemos pasado a considerar ambas cosas como separadas, en detrimento tanto de las artes como de las ciencias. La creatividad ha pasado a asociarse con lo artístico y no con lo científico, porque se cree que la creatividad tiene que ver con la expresión individual de las ideas. Yo propongo, entre otras cosas, retomar una concepción de la creatividad que nos devuelva la relación entre las disciplinas artísticas y científicas, puesto que ambas salen perjudicadas de la separación.


Eduardo Punset:
Mientras hablabas, pensaba en el patrón que sirvió para establecer que alguien estaba en la parte adecuada del conocimiento: el cociente intelectual. ¿Por qué demonios hemos creído durante tanto tiempo que la medición del CI era importante para la vida económica?

Ken Robinson:
El cociente intelectual fue una de las nociones que surgió del crecimiento de la psicología y la sociología, de los intentos de aplicar las mismas características de las ciencias físicas a las personas. Lo importante es que había dos fuerzas: por un lado, un verdadero espíritu de investigación, para ver si podíamos medir la inteligencia igual que medimos el movimiento de las mareas, pero también coincidió con el crecimiento de la educación pública, que requería una manera eficaz, rápida y objetiva de caracterizar a las personas para poder educarlas. 
Se necesitaba saber, en cierto modo, si tenían una inteligencia normal, inferior a la media o extraordinaria. Alfred Binet, cuando creó el primer test de inteligencia en París, estaba interesado en los niños con necesidades educativas especiales. Para descubrir cuáles eran sus necesidades, necesitaba tener una idea de cuál era la capacidad media. Éste era el objetivo inicial. No obstante, los tests de inteligencia se volvieron fundamentales para la categorización de alumnos en las escuelas públicas, pero también para la selección en el ejército. Se han convertido en un mito, me parece: han pasado a formar parte de nuestro léxico cultural como si fueran objetivos. Una de las organizaciones más importantes que hay es Mensa, la organización de personas con cocientes intelectuales altos. Y me parece estupendo, no voy a criticar a Mensa, pero me planteo si esto es así realmente. En realidad, el test de inteligencia solamente mide la capacidad de hacer tests de inteligencia. ¡Hay personas a las que estos tests se les dan muy bien! Si queremos saber lo inteligente que es alguien, ¡por lo menos deberíamos aceptar que la inteligencia entraña mucho más de lo que se puede medir en un test del CI, ¿no deberíamos incluir también otras preguntas? Como, por ejemplo: ¿sabes componer una sinfonía? ¿Sabes interpretarla? ¿Sabes gestionar un negocio de éxito? ¿Sabes bailar? ¿Sabes escribir una poesía que conmueva a los lectores y les haga llorar? 
Eduardo Punset:
O la empatía…


Ken Robinson:
¡La empatía! Si el ser humano solamente tuviera las habilidades que se miden en los tests de inteligencia, la mayor parte de la cultura humana jamás habría existido. Yo no querría vivir en un mundo así. ¿Tú sí?


Eduardo Punset:
No.


Ken Robinson:
Tenemos una visión de la inteligencia muy reduccionista.


Eduardo Punset:
Me gustaría explicitar o sugerir a los teleespectadores los grandes cambios, cuál es el contenido real de estos grandes cambios a los que se está refiriendo Ken Robinson. Vamos a ver, empezó todo por un tipo de pensamiento que era el de la Edad Media, OK. Luego nos dice en dos palabras cuál era la síntesis de este pensamiento. Después viene el Renacimiento, que es totalmente o muy distinto. Después viene el pensamiento de la Revolución Industrial, lo que llamamos la Ilustración. Después viene otro tipo de pensar distinto que es el Romanticismo, y por último... ahí estamos ahora. Me gustaría que definieras, en pocas palabras, la diferencia entre estos modelos, entre la Edad Media, primero, el Renacimiento, luego, y después… ¿qué vino luego? La Ilustración y el Romanticismo… ¿dónde estamos ahora?


Ken Robinson:
¿En pocas palabras?
Eduardo Punset:
En pocas palabras. Toda la historia…


Ken Robinson:
Toda a historia moderna de Europa en unas pocas frases, vaya. La corriente mayoritaria en la Edad Media es que, por lo general, todo el mundo estaba muy dominado por las ideas de la Iglesia, y había una jerarquía social y económica muy marcada entre la aristocracia y la población rural. En general, era un estilo de vida muy rural, especialmente en toda Europa. 
En el Renacimiento el desencadenante fue el redescubrimiento de los textos clásicos, de los pensadores y filósofos griegos y romanos. Esto condujo a un renovado interés por la vida intelectual y la belleza, y a nuevas maneras de reconsiderar nuestro lugar en el mundo. Se produjeron varios cambios importantísimos, por ejemplo el trabajo de Copérnico y Galileo, que plantearon la posibilidad de que tal vez la Tierra no fuera el centro del universo de Dios, y eso supuso una especie de terremoto ideológico, con enormes cambios en la manera de ver las cosas de la gente. 
Lo más importante es que la inmensa mayoría de gente ya no tenía que depender de los argumentos y la autoridad de una minoría culta del clero, porque la invención de la imprenta generalizó el acceso a las ideas: la gente podía leer por sí misma las ideas y distribuirlas. Ha habido varios ejemplos de tecnologías absolutamente revolucionarias, como la imprenta. La televisión también fue una de ellas. Y creo que la cultura digital de ahora también lo es. 
Pero supongo que si hubiera que definir el gran cambio en unas pocas palabras, diría que la conciencia humana ha ido expandiéndose más y más, hacia fuera, hemos dejado de mirarnos el ombligo para intentar ser más objetivos sobre nuestro lugar en el mundo y el orden de las cosas, a medida que pasábamos de la Edad Media al Renacimiento y a la Ilustración. En líneas generales, dejamos de considerarnos el centro de la creación de Dios para vernos como parte de un cosmos mucho mayor. 
Ahora mismo, nuestra generación (y con esto no me refiero a ti y a mí, sino a toda la generación de personas que habitan en la Tierra ahora, a todos los que convivimos en el planeta) tenemos que enfrentarnos a retos que carecen de precedentes en toda la historia de la humanidad. Uno de los motivos por los que defiendo con tanta pasión que hay que modificar la educación y replantearse la creatividad es porque me parece que, a no ser que cambiemos nuestra manera de pensar en nosotros mismos, no estaremos a la altura de los desafíos a los que nos enfrentamos ahora. Y, si no hacemos frente a los retos, ¡las consecuencias podrían ser desastrosas! No quiero ser catastrofista, pero me parece que hay muchísimo en juego.

LA REVOLUCIÓN EDUCATIVA